José Arturo Martínez Cruz, cariñosamente conocido como “Valerio”, nació y vivió casi toda su vida en Hermosillo, Sonora, México. Fue un hombre trabajador que dedicó su vida a su familia y a las personas que amaba.
Fue profundamente amado por su esposa, Azalia, y por sus hijos, Dulce, Valeria, Delia y José Arturo. Fue adorado por sus nietos, Christian, Lex, Gerson, Estefany, Gabriella y Emilio. Fue un buen padre, un maravilloso abuelo y un gran amigo, que siempre será recordado por su buen corazón y por el amor que brindó a su familia.
Nuestro padre nos enseñó valores que llevaremos con nosotros toda la vida: a ser honestos, amables, responsables y trabajadores. Pero, sobre todo, dejó un ejemplo muy especial en nuestro hermano José Arturo, quien guarda hermosas memorias de los momentos que compartieron juntos, especialmente cuando nuestro padre le enseñaba sobre su trabajo y compartía con él sus conocimientos y experiencias.
José Arturo disfrutaba de las cosas sencillas de la vida. Le encantaba pescar, jugar dominó y Jai alai tenis, tenis, hacer viajes espontáneos a la playa y disfrutar de los paseos y campestres en familia. Muchos de nuestros recuerdos más queridos estarán siempre llenos de aventuras, risas y momentos especiales que compartimos juntos.
¿Y cómo olvidar nuestro querido hotel “Camarena”, en Bahía de Kino? Un recuerdo tan especial que siempre nos hará sonreír y nos recordará los momentos inolvidables que vivimos juntos.
José Arturo a dejado un hermoso legado de amor, familia, trabajo y recuerdos inolvidables. Es profundamente extrañado, pero vivirá para siempre en el corazón de su esposa, sus hijos, sus nietos, familiares y amigos.